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Diarios/Series · 2020

1984

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Primera parte (Capítulos 1 a 8)

Primera parte (Capítulos 1 a 8)

«It was a bright cold day in April, and the clocks were striking thirteen.»

«Era un día luminoso y frío de abril y los relojes daban las trece.»

Amo este comienzo.

En la próxima frase, Orwell nos presentará a Winston Smith y nos meterá de lleno en #1984

En el segundo capítulo aparece la señora Parsons (esposa de Tom Parsons y vecina de Winston). Vive aterrorizada con sus 2 hijos adoctrinados por una organización juvenil del Partido (los Espías).

Mientras el Partido impone su versión del pasado, en el capítulo 3, el subconsciente de Winston le recuerda (a través de sueños) el sacrificio de su madre y su hermanita cuando él era un niño. Los padres de Winston seguramente murieron durante la purga de los años 50.

En el capítulo 4, hallamos que Winston trabaja en el Departamento de Registro del Ministerio de la Verdad como “editor” y “corrector” del pasado.

“Quien controla el presente controla el pasado y quien controla el pasado controlará el futuro.”
“Día a día, y casi minuto a minuto, se iba actualizando el pasado. De ese modo podía demostrarse con pruebas documentales que todas las predicciones hechas por el Partido habían sido correctas”.

Extraordinario capítulo 5. Hora del almuerzo en el ministerio. Winston conversa con el camarada Syme, un filólogo integrante del equipo responsable de la Neolengua, otro concepto clave en el universo orwelliano que acá es desarrollado y explicado.

“Nuestra tarea consiste en eliminar cientos de palabras todos los días. Estamos reduciendo el lenguaje a lo indispensable.”

En breve no existirá “extraordinario” en #1984, la neolengua lo reemplazará por superbueno.

Winston describe en su diario una experiencia traumática con una prostituta y el episodio le sirve a Orwell para contarnos en el capítulo 6 cómo es la sexualidad en tiempos de Big Brothers.

El régimen prohíbe y penaliza severamente cualquier práctica sexual que implique placer y limita su función a un mecanismo reproductivo.

En el extenso y complejo capítulo 7, Winston escribe en su diario sus reflexiones sobre los proletarios, los capitalistas, las posibilidades de una revolución, la historia reciente y el destino de tres disidentes.

“Hasta que no tengan consciencia de su fuerza, no se revelarán, y hasta después de haberse rebelado, no serán conscientes. Éste es el problema.” Winston no puede solucionar el problema que por años enfrentó el marxismo británico, la formación de la consciencia en la clase obrera.

Al igual que Melville, Voltaire, Greene, Seinfeld y El Zorro, ¿por qué Orwell se perdería la oportunidad de mencionar a la Argentina?

En su búsqueda de la verdad, Winston busca gente que recuerde la época pre-revolucionaria para contrastar su experiencia con la propaganda oficial y encuentra algunas respuestas en un vendedor de antigüedades.

En un pisapapeles y en un trozo de vidrio viejo, Winston encuentra el aura de las cosas únicas perdido en la era de la reproductibilidad técnica de las obras y objetos.

En la imagen, la tapa original del libro
En la imagen, la tapa original del libro

Con el capítulo 8 se cierra la primera parte de la novela.

Hoy, 8 de junio, se cumplen 71 años de la primera publicación de la novela #1984 de #GeorgeOrwell (8 de junio de 1949), en el Reino Unido por la editorial Secker & Warburg.

2

Segunda parte (capítulos 1 a 10)

Segunda parte (capítulos 1 a 10)

Un misterioso papel que se abre, se lee y se destruye, dice ”I love you”.
Un misterioso papel que se abre, se lee y se destruye, dice ”I love you”.

En el primer capítulo de la segunda parte, Winston se enamora. Todo comienza con una pequeña declaración de amor escrita en un papel.

En el capítulo 2, Winston y la morocha (quien le revela que se llama Julia) se encuentran en un claro del bosque, se besan, comen chocolate, observan la vida silvestre e intercambian opiniones sobre el Partido.

Resulta conmovedor el complejo de inferioridad de Winston que no puede creer que Julia quiera estar con él voluntariamente; los “feos” que alguna vez salimos con una chica mucho más linda que nosotros nos sentimos plenamente identificados. 🥰

A Orwell se lo lee de diferentes maneras de acuerdo con la experiencia de haber vivido, o no vivido, lo que relata.

En el capítulo 3 de esta segunda parte, Winston se reúne con Julia y se asombra con la practicidad del comportamiento de su compañera:

“No estaba dispuesta a aceptar como ley natural que el individuo está siempre vencido… -Todavía no hemos muerto… ¿No disfrutas de estar vivo? ¿No te gusta sentir: esto soy yo, ésta es mi mano… soy real, sólida, estoy viva?… ¿No te gusta?”

En el capítulo 4, Winston le alquila a Charrington, el anticuario, el dormitorio ubicado en el piso de arriba para sus encuentros con Julia, que llega con varias provisione: trae café, té, pan, azúcar y mermelada de primera calidad robadas de los stocks del Partido Interior, cuyos miembros no sufren la escasez a la que condenan al resto de sus compatriotas.

Ambos pasan un agradable momento hasta que una rata provoca pánico en Winston.

En el capítulo 5, durante los preparativos para un evento masivo llamado la Semana del Odio el filólogo Syme es “vaporizado” y borrado de la memoria colectiva. Winston y Julia continúan con sus encuentros clandestinos y sus conversaciones.

Winston le comenta a Julia su malestar con desaparición de disidentes, la destrucción del lenguaje y de los registros históricos realizada por el Partido pero a ella tales cosas no le importan en lo más mínimo.

Posteriormente, ya en el capítulo 6, Winston es abordado en un pasillo por O’Brian, miembro del Partido Interior, quien lo invita a su domicilio personal para entregarle una copia del nuevo diccionario de la Neolengua.

En el capítulo 6, las esperanzas que abriga Winston de que O’Brian forme parte de una supuesta conspiración para derrocar al partido parecen realizarse.

En el capítulo 7, Winston despierta sobresaltado de un sueño que le trae recuerdos dolorosos de su infancia marcada por las privaciones y el hambre, y de la última vez que vio a su madre y su hermana.

El recuerdo lo hace reflexionar sobre la pérdida de la capacidad de sentir y valorar las emociones que nos hacen humanos a causa de años de adoctrinamiento del Partido.

El capítulo finaliza con un inquietante diálogo con Julia sobre lo que cada uno haría en el caso de ser descubiertos y concluyen que el Partido, a pesar de su poder omnímodo sobre el individuo, es incapaz de alterar los sentimientos.

En el capítulo 8, Winston y Julia visitan a O’Brian. Éste les advierte de los sacrificios que implica la disidencia y les pregunta si serian capaces de cometer varios actos atroces. A lo único que los amantes se niegan es a renunciar el uno al otro.

En este capítulo, notamos cierta evolución del personaje de Julia, quien antes no manifestaba el menor interés en derrocar al Partido, era rebelde sólo “de la cintura para abajo” en palabras de Winston y ahora accede a esta peligrosísima misión. ¿Por amor a él, quizás?

El capítulo 9 de la segunda parte es un capítulo largo, con dos partes bien diferenciadas: el relato de Winston sobre el cambio repentino de alianzas y enemigos de Oceanía, lo que obliga a que en el Ministerio deban trabajar el doble para reescribir la historia que hasta ayer era verdad y una segunda parte en la que Winston comienza a leer el libro prohibido.

El libro “Teoría y práctica del colectivismo oligárquico” (supuestamente escrito por Goldstein) describe la historia de la humanidad, el mecanismo de las revoluciones, el sistema del IngSoc y demás teorías.
El libro “Teoría y práctica del colectivismo oligárquico” (supuestamente escrito por Goldstein) describe la historia de la humanidad, el mecanismo de las revoluciones, el sistema del IngSoc y demás teorías.

En esta segunda parte, los lectores encontramos las ideas más complejas del autor sobre la filosofía política de 1984. En esta trama encontramos el nihilismo de Orwell expresado en el eterno retorno de las luchas sociales, un marxismo mal interpretado y un iluminismo oscuro propio de quienes fueron contemporáneos de las catástrofes del siglo XX.

En el capítulo 10 de la segunda parte, Winston y Julia observan desde la ventana una mujer proletaria cantando. Una voz les dice que no se muevan y la pieza es invadida violentamente por la Policía del Pensamiento. El operativo es liderado por Charrington, el anticuario.

La segunda parte se cierra con la concreción de algo que si bien veíamos venir desde hace varios capítulos no deja de impactarnos. Socios que en realidad son traidores y espacios íntimos que en realidad estaban rigurosamente vigilados.

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3

Tercera parte (capítulos 1 a 10)

Tercera parte (capítulos 1 a 6)

Al comenzar la tercera parte, encontramos a Winston encerrado hace varios días sin comida ni agua. Comparte el encierro con varios prisioneros que se van rotando. Al final se queda solo y se presenta O’Brian acompañado de un guardia que golpea brutalmente a Winston.

Uno de los prisioneros es sacado de la celda por los guardias quienes le anuncian que lo llevan a cierta “Habitación 101” lo cual le provoca un pánico extremo e inmediato.

En el capítulo 3 de la tercera parte, O’Brian explica a Winston que el Partido busca el poder por el poder mismo y que en el futuro el control será cada vez mayor. Ante el escepticismo de Winston lo obliga a mirar en un espejo el terrible estado al cual ha sido reducido.

Winston se considera moralmente superior al Partido y para refutarlo O’Brian reproduce una grabación de todas las atrocidades que Julia y él admitieron estar dispuestos a hacer para derrocarlo. (Capítulo 8 de la 2° Parte)

Winston tiene su “revancha” y le gana un argumento a O’Brian cuando éste tiene que reconocer que aún con todo su poder no logró que Winston deje de amar a Julia.

En el capítulo 4 leemos que las condiciones del encierro de Winston mejoran, entonces recupera parte de su salud y sus fuerzas reviven. O’Brian le pregunta por sus verdaderos sentimientos hacia el Gran Hermano y ante la respuesta negativa ordena su traslado a la Habitación 101.

“ — En sí mismo — dijo [O’Brien] — , el dolor no siempre es suficiente. Hay ocasiones en que una persona puede resistirlo casi hasta la muerte. Pero para todo el mundo hay algo insoportable… algo en lo que ni siquiera puede pararse a pensar”.
“ — En sí mismo — dijo [O’Brien] — , el dolor no siempre es suficiente. Hay ocasiones en que una persona puede resistirlo casi hasta la muerte. Pero para todo el mundo hay algo insoportable… algo en lo que ni siquiera puede pararse a pensar”.

O’Brian le informa a Winston que ha progresado intelectualmente pero no emocionalmente, para ello es necesario un último paso que se llevará a cabo en la temida Habitación 101 en la cual Winston “aprenderá” a amar a Big Brother.

En la Habitación 101 O’Brian inmoviliza a Winston y lo amenaza a con acercarle a la cara una jaula conteniendo dos ratas hambrientas y abrirla.

En el capítulo 5, aterrorizado, Winston suplica a O’Brian que le apliquen el castigo a Julia en lugar de él.

El capítulo 6 de la tercera parte es el capítulo final de #1984. Leemos que Winston ha sido liberado y pasa su tiempo consumiendo alcohol. Recuerda su encuentro casual con Julia en el que se confesaron sus mutuas traiciones y la imposibilidad de que nada vuelva a ser como antes.

Winston reconoce su derrota, ahora ama al Gran Hermano.

“Winston recorría el pasillo de azulejos blancos con la sensación de andar a la luz del sol con un guardia armado a sus espaldas. La tan ansiada bala estaba atravesando su cerebro”.
“Winston recorría el pasillo de azulejos blancos con la sensación de andar a la luz del sol con un guardia armado a sus espaldas. La tan ansiada bala estaba atravesando su cerebro”.

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