La evolución de nuestro sentido del tiempo y de la perspectiva temporal

En este relato hallamos una historia de las concepciones del tiempo a lo largo del espacio y en distintos períodos. Una historia que enfrentó las dificultades de medir el tiempo y de concebirlo en su cosmología, naturaleza, ciencia y filosofía.
El autor realiza una detallada descripción de las interpretaciones del tiempo que realizaron diversas civilizaciones, desde las sociedades hidráulicas de Egipto y el cercano oriente, hasta China, Mesoamérica (Mayas) y Europa desde la Antigüedad Clásica hasta la Europa moderna y contemporánea.
Descubrimos que el tiempo no es sólo una materia inasible, sino que también lo es múltiple, diverso y contradictorio. Del tiempo se ocuparon tecnólogos de todas las épocas con el objetivo de medirlo y precisarlo, hasta científicos y teólogos ocupados en racionalizarlo y fundamentarlo:
“En muchas civilizaciones ha existido una analogía subyacente entre los conceptos prevalecientes de naturaleza, sociedad y universo. (…) Tras la invención del reloj mecánico, la idea de la simulación mecánica del universo por un mecanismo de relojería sugirió, en el siglo XVII, la idea recíproca de que el propio universo es semejante a la maquinaria de un reloj. La analogía mecánica no sólo dio origen a la idea de un universo mecánico, sino también a un concepto casi mecánico de la sociedad humana, que se describe claramente en la introducción al Leviathan de Hobbes de 1651, donde el estado se considera un hombre artificial y el propio hombre se describe de modo mecánico.”
Gerald James Whitrow (1912–2000) fue un ciudadano británico, matemático, científico e historiador.