Acumulación originaria y violencia territorial en la fundación del Partido de Benito Juárez

Mariano Roldán (derecha) junto a empleados. Estancia “Sol Argentino”, circa 1900.
Mariano Roldán (derecha) junto a empleados. Estancia “Sol Argentino”, circa 1900.

La fundación del Partido de Benito Juárez, formalizada el 31 de octubre de 1867 por ley provincial, no puede ser comprendida como un simple acto administrativo, ni como el resultado natural del poblamiento progresivo de la provincia de Buenos Aires. Por el contrario, debe leerse en clave histórica, como un capítulo local del proceso mayor de ocupación capitalista del espacio pampeano, a la manera en que Karl Marx analizó la acumulación originaria en Inglaterra, y que David Harvey amplió para mostrar su dimensión global.

Según Marx, el origen del capitalismo europeo no fue pacífico ni voluntario, sino el resultado de una violenta separación entre los productores rurales y sus medios de vida, es decir, la tierra. Este proceso, conocido como los cercamientos (enclosures), expropió tierras comunales bajo la protección del Estado para convertirlas en unidades privadas de producción orientadas al mercado, expulsando a los campesinos y generando una masa de trabajadores asalariados forzados. En El Capital, Marx señala que el cercamiento “libera” simultáneamente la tierra para la acumulación capitalista y a las personas de sus medios de subsistencia, volviéndolas dependientes del salario. Esta lógica de violencia fundante es central en su teoría.

Ahora bien, cuando observamos los decretos, reclamos y operaciones que dieron lugar a la fundación del Partido de Benito Juárez, encontramos ecos concretos de esa estructura histórica. La ley provincial N.º 544 del 31 de agosto de 1865, al establecer nuevos partidos para “fiscalizar mejor” los campos del sur, no solo buscaba eficiencia administrativa: institucionalizaba la ocupación de territorios hasta entonces disputados o resistidos por pueblos originarios. La frontera, en este marco, no era una línea natural, sino una herramienta de diseño estatal y militar para facilitar la expansión de la propiedad privada.

Al igual que en los cercamientos ingleses, aquí también la acción estatal es clave: el decreto delimita, organiza, adjudica; los terratenientes presionan para legitimar su control sobre tierras que, por su lejanía de las autoridades de Necochea, requerían un nuevo marco legal. La gestión de Mariano Roldán ante el gobernador Adolfo Alsina y su red de contactos (Dardo Rocha, Cambaceres) da cuenta de la articulación entre los intereses del capital rural y el aparato político provincial, que finalmente reconoce a la estancia “El Porvenir” como primer asentamiento institucional del partido. Es decir, la estancia no solo es unidad productiva: es núcleo fundacional del orden estatal.

La fundación como acto de acumulación territorial y disciplinamiento social

La instalación del Estado en el sudeste bonaerense, a través de la creación del Partido de Benito Juárez, no fue una consecuencia natural del poblamiento, sino una forma de legalizar la apropiación territorial y disciplinar la población en función de los requerimientos del modelo agroexportador. En este sentido, el caso de Juárez encarna de manera ejemplar lo que Marx denominó acumulación originaria: la génesis no solo de capitales individuales, sino de las condiciones sociales, jurídicas y espaciales para la reproducción del capital en una región dada.

Gaucho, fotografiado en la estancia “San Antonio” por el fotógrafo Francisco Paco Ayerza, durante el siglo XIX., año 1883.
Gaucho, fotografiado en la estancia “San Antonio” por el fotógrafo Francisco Paco Ayerza, durante el siglo XIX., año 1883.

Así como en los enclosures ingleses la propiedad privada cercó las tierras comunales con apoyo parlamentario y judicial, en la Pampa Húmeda fueron los decretos, las leyes provinciales y los vínculos entre hacendados y autoridades los que cercaron campos anteriormente ocupados por pueblos originarios, comunidades mestizas o gauchas errantes. La ley provincial N.º 521 del 29 de octubre de 1867 y la posterior designación de Mariano Roldán como Juez de Paz ratifican este proceso: la estancia deviene institución, el patrón se convierte en juez, y el espacio es organizado según los requerimientos de la propiedad y el control social.

David Harvey, al analizar el desarrollo del capitalismo a escala mundial, advierte que los cercamientos no son un episodio exclusivo del capitalismo inglés, sino una lógica global del capital para apropiarse de recursos y territorios ajenos, muchas veces bajo el disfraz de la legalidad, el orden y el progreso:

“A medida que el capitalismo industrial se consolidaba en Europa y Norteamérica, fue cobrando cada vez más importancia el saqueo de las riquezas de India, China y otras formaciones sociales no capitalistas ya desarrolladas, en particular desde mediados del siglo XIX en adelante. Durante esa fase se produjo una inmensa transferencia de valor desde el este y el sur de Asia en particular, pero también en cierta medida desde Sudamérica y África, hacia la clase capitalista industrial localizada en los principales países capitalistas.” Harvey, D. La condición de la posmodernidad, investigación sobre los orígenes del cambio cultural

En esta clave, el avance del Estado provincial sobre el sur bonaerense puede ser leído como parte del mismo proceso de desposesión que Marx analizó para Inglaterra, y que Harvey extiende al mundo colonial y semicolonial: una forma de garantizar la disponibilidad de tierras, trabajo y rutas de transporte para la reproducción ampliada del capital.

La existencia previa de rutas como el “Camino de la Posta”, los establecimientos como “San Antonio” y “La Paloma”, o los núcleos en torno a “El Junco”, indican que ya existía una ocupación efectiva, informal y heterogénea del territorio, muy distinta del modelo ordenado que impone el Estado provincial. La fundación del partido, entonces, es una regularización excluyente, que no reconoce la legitimidad de las ocupaciones anteriores — sean indígenas, gauchas o mestizas — y las reemplaza por un orden basado en la propiedad individual, el título legal y la autoridad del Estado.

Mapa de 1825 muestra la región de las Pampas en Argentina, incluyendo la línea de frontera establecida en 1818. Se puede ver que la zona de la “Sierra de la Ventana” ya era conocida en esa época. El mapa también indica la ubicación de ríos como el Río Salado y la presencia de territorios ocupados por pueblos originarios.
Mapa de 1825 muestra la región de las Pampas en Argentina, incluyendo la línea de frontera establecida en 1818. Se puede ver que la zona de la “Sierra de la Ventana” ya era conocida en esa época. El mapa también indica la ubicación de ríos como el Río Salado y la presencia de territorios ocupados por pueblos originarios.

Este pasaje de la informalidad a la legalidad, de la vida a campo abierto al partido organizado, del gaucho errante al peón asalariado, constituye el verdadero acto fundacional. El Partido de Benito Juárez nace, así, como concreción espacial del capital, como punto de condensación de las violencias estructurales que permiten que la estancia se convierta en partido, el patrón en juez, y el “desierto” en campo de producción. Lejos de ser un capítulo menor, la fundación de Juárez representa, en miniatura, la historia argentina de la tierra: expropiación, legalización y explotación.