La historia del Partido de Benito Juárez se inscribe en un proceso de larga duración: la formación del Estado nacional argentino mediante la expansión de sus fronteras, la apropiación de territorios y la instalación de un orden económico orientado hacia la exportación.
Ese proceso no avanzó sobre un espacio vacío. Reorganizó territorios ya habitados, alteró relaciones sociales y subordinó formas diversas de vida a nuevas exigencias políticas, jurídicas y económicas.
La figura de Jano ofrece una imagen para leer esa simultaneidad. Una cara mira hacia el norte, donde la Guerra de la Triple Alianza moviliza ejércitos, mercancías, créditos y lealtades políticas. La otra mira hacia el sur bonaerense, donde el Estado delimita partidos, afianza autoridades locales y crea condiciones para convertir la tierra en propiedad y mercancía. No se trata de afirmar que ambos procesos fueron idénticos ni de reducirlos a una causa única. La comparación resulta fecunda cuando permite observar las mediaciones que los unieron: el poder estatal, la violencia armada, las redes mitristas, la circulación comercial y las trayectorias de una misma familia.
El documento que permite aproximar esas dos caras es una extensa carta que Raymundo Roldán envió desde Corrientes a su hermano Mariano, quien se encontraba en la estancia El Porvenir. La carta está fechada el 21 de septiembre de 1866 y fue transcrita y publicada por Fernando Saúl Santa Cruz en Historia de mi pago chico. En sus páginas conviven las noticias familiares, la marcha de los negocios, los movimientos de los ejércitos, las opiniones sobre sus jefes y la expectativa ante el ataque inminente contra Curupaytí. No se trata, por lo tanto, de una crónica escrita después de la batalla, sino de un testimonio producido cuando su resultado todavía permanecía abierto.[19]
